Don Francisco Eloy García llegó a San Rafael como lo hicieron muchos inmigrantes españoles a principios del siglo XX; en busca de un porvenir para él y su descendencia en esta tierra de promisión.
En 1914 fundó el antiguo Corralón García, cuando despuntaba el despegue de la nueva villa cabecera, donde se casó con doña Pura Padilla que le dio cinco hijos.

En 1940 creó una SRL netamente familiar e incorporó otros rubros a la expansión del floreciente comercio, entre ellos el de ferretería, además de incursionar en la venta de automóviles de las afamadas marcas Chrysler y Mercedes Benz que recorrían las polvorientas rutas y caminos de nuestra región.

En 1945 compró 50 mil hectáreas de campos que pertenecían a la firma Bunge y Born en el límite con San Luis, dentro de los cuales abundaban los bosques de algarrobos. La intención era aprovechar esa madera para fabricar postes y utilizarlos como soporte de los viñedos y parrales que se extendían sin cesar al calor del auge de la vitivinicultura. Aprovechando esas tierras se dedicó a la actividad ganadera, llegando a reunir un importante número de cabezas en sus rodeos. Es que don Francisco recordaba el esplendor que la ganadería solía revestir en nuestra zona antes de la lluvia de cenizas del volcán Descabezado, que en 1932 diezmó los campos, y no se resignaba a que la actividad desapareciera.

En 1965, sus hijos – sobre todo Francisco y Cristóbal – ya participaban activamente en el negocio familiar. Cristóbal decide incursionar en la minería, a través de Canteras y Caleras San Juan, produciendo cales para la construcción y la industria química, siderúrgica y papelera, el tratamiento de aguas y las curtiembres llegando a obtener 400 toneladas diarias en los siete hornos de cuba alimentados a carbón que funcionaban a pleno.

En 1970 se fundó la Sociedad Anónima que ocupó la manzana de 12 mil metros cuadrados donde actualmente se concentra la actividad, en Sarmiento y 9 de Julio. Allí la firma llegó a albergar 60 departamentos de venta de distintos rubros y artículos para dar respuesta a un mercado cada vez más exigente.

El 23 de febrero de 1976 quedó inaugurado el establecimiento que sigue siendo un orgullo para San Rafael.

El desarrollo de la calera llevó a la empresa familiar a contar con una flota de camiones propios de 25 unidades y a abrir oficinas y depósitos en Buenos Aires, Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, Chaco, Santiago del Estero y General Pico, entre otros lugares del país.

Nuevos Horizontes

Hoy FGH está apuntando al futuro centrándose en la venta de productos de obra gruesa: hierro, cemento, chapa, viguetas y todo lo necesario para las conexiones de agua, gas y cloacas.

Esto es lo que hoy se llama el proyecto TODOBRA donde se han sumado importantes firmas del medio, generando el importante complejo que se encuentra en la emblemática esquina de Avenida Sarmiento y 9 de Julio de San Rafael.

El 3 de mayo del 2018 se inaugura la sucursal de FGH en calle Balloffet 2.830 de San Rafael siguiendo fieles al estilo de crecer y avanzar junto al desarrollo de la ciudad.